sábado, 23 de mayo de 2009

ANIMO, SI SE PUEDE

La aceptación y la vivencia de la deficiencia no se manifiestan de la misma manera en todas las familias. Para entenderlo hay que tener en cuenta factores como el ciclo vital de la familia en el que aparece un nuevo ser con discapacidad, el grado de comprensión o rechazo que puede producir la noticia, las creencias de la familia, el nivel de conocimiento de la discapacidad en sí o el contacto previo con personas con habilidades diferentes.
Todo ello hace que la discapacidad tenga una incidencia signicativa en la vida familiar en aspectos como:
- La sensación de soledad y desorientación luego del shock inicial que puede producir dificultades posteriores para lograr la aceptación.
- Aparición de stress que puede mantenerse en forma crónica cuando la persona con discapacidad se convierte en el eje central, limitando la satisfacción de necesidades de atención de los otros miembros de la familia.
- Desconocimiento de cómo actuar en la educación y el desarrollo de la persona con discapacidad al faltar asesoría e información.
- Falta de confianza en las posibilidades de la persona con discapacidad o en el otro extremo, la aparición de las dañinas actitudes sobreprotectoras.
- Desestructuración familiar que puede devenir en abandono, divorcio o separación de la pareja, así como desatención a los demás hijos.
- Bloqueo que imposibilita disfrutar situaciones familiares o de pareja. Padres que se convierten en mártires y se niegan a organizar tiempos de respiro.
Si te identificas con alguna de estas situaciones, apresúrate en cambiar: Infórmate o busca orientación profesional. Evita la desesperación pero actúa. No te quedes con los brazos cruzados. Tu hijo merece tu atención y tu familia también, pero principalmente quien tiene que cambiar eres tú.

PREPARACION PARA UNA VIDA AUTONOMA


De acuerdo a las necesidades de cada niño o niña con discapacidad intelectual y en coordinación con los profesionales que intervienen es necesario desarrollar programas de formación para la vida autónoma a fin de potenciar al máximo los niveles de independencia.
Cada tarea asignada debe ser evaluada.
Se sugiere hacer hincapié en los siguientes items, desde los primeros años de vida:

- Autonomía personal.- Aseo e higiene
Alimentación
Vestido
Control de esfínteres

- Adaptación y relación social.- Cuidado de sí mismo
Desenvolvimiento
Adaptación conductual
Sexualidad
Relación social
Ocupación del tiempo libre

- Rehabilitación.- Logopedia y estimulación del lenguaje
Fisioterapia y estimulación psicomotriz
Funciones intelectuales
Actividad ocupacional

Recuerda: Salvar las barreras físicas y sociales empieza en casa, desde lo más básico como la colaboración en las tareas del hogar. Enseña y alienta a tu niño o niña para que se sienta seguro de sí mismo, confía en él y al momento de distribuir responsabilidades, asígnale tareas sencillas que pueda cumplir. Ten paciencia pues su aprendizaje será más lento pero ello no significa que no lo logrará.